¿No os habéis enterado aún?  No es no. Es lo que más del 50% de la militancia del PSOE hemos dicho, y se lo hemos demostrado a un clan golpista encabezado por la sultana Susana Díaz, que a las órdenes de tres jarrones chinos ya en desuso y en rebajas, que sólo se venden en tiendas de todo a 100, Felipe González, Zapatero y Rubalcaba, cometió el mayor de los desmanes de toda la historia de este partido centenario con un sólo objetivo: que el presunto Alí-babá y su presunta banda gobernaran de nuevo en España.

No es necesario repetirlo de nuevo; en muchas sedes del PP, las heces salen por ventanas y tejados, donde no hay día que no surja un nuevo caso de corrupción, donde con dinero de la sanidad, educación y hasta del dinero destinado a obras sociales, se enriquecieron un gran número de cuadros de este partido. Y a esta gente es a la que los golpistas dieron de nuevo el Gobierno de España.

¿Alguien se extraña del resultado de estas primarias? Los socialistas no hemos perdonado -ni perdonaremos- la traición y la rendición sin condiciones de toda nuestra organización a todos esos corruptos.

Para este clan golpista, es intolerable que mi voto, el de un militante de una agrupación pequeña, un currito de a pié, valga lo mismo que el de la sultana y sus jarrones chinos y les hemos demostrado, de forma pacífica y democrática, que sí vale lo mismo.

La decencia, la honradez y la ética han vencido en estas primarias. Un secretario general, por primera vez en la historia del PSOE, es elegido de forma directa por el voto de todos los militantes del partido. Un secretario general al que este grupo de golpistas desalojó con métodos indecentes, ha sido restablecido en su puesto. Pedro Sánchez, por decisión de más del 50% de la militancia de nuestro partido, ha ganado estas primarias. Un triunfo claro de las bases de este partido en contra de todo un aparato, apartado de la realidad del mundo, de los problemas de la gente y que sólo mira por sus propios intereses.

¿Se ha enterada la sultana de que no la queremos? ¿Que los avales que consiguió fueron, cuando menos, de dudosa procedencia? ¿Que ha recogido miles de votos menos de que de avales?

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, echa las tuyas a remojar, dice un viejo refrán. El portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso, Antonio Hernando, ha hecho las maletas y se marcha. Una veleta que defendió a capa y espada él ‘no es no’ contra Rajoy, pero que en cuanto vio peligrar su sueldo y sus prebendas, convirtió el no en abstención para que gobernara la derecha de este país. Pues bien, García Page, José Manuel Caballero, Blanca Fernández, Isabel Rodríguez y un largo etcétera, deben copiar a Hernando e ir preparando ‘el hato’. Personajes así sobran en este partido y son un lastre difícil de digerir para muchos socialistas honrados.

El resto de partidos deben sacar sus propias conclusiones de este proceso de primarias, que pone al PSOE a la vanguardia de la democracia en España, en contraposición a los dedazos del PP.

El postureo -ya que sólo es eso- de Podemos, presentado una moción de censura al gobierno de España y otra a la Comunidad de Madrid un día antes y otro después de este proceso de primarias tenía un único objetivo: desviar la atención de los medios de comunicación solo para ellos. Les ha salido mal la jugada. Mociones de censura que saben de antemano que nada tienen que hacer y que Iglesias, ni puede ni quiere que triunfen. Sólo desde su mente egocéntrica pretende desgastar al PSOE y no al PP. Pues bien, aquí están los resultados.

Se abre un tiempo nuevo para la izquierda. Hay que trabajar juntos para desbancar a los corruptos del poder y mandarlos donde  nunca debieron salir, de las cloacas, y asumiendo lo que cada uno representa, pero en serio, no con salidas de ‘pata de banco’, ni conejitos sacados de la chistera como los ilusionistas.

Esperemos que la sultana y su clan asuman ya de una vez que en este partido es la militancia la que manda y que ellos, o se suman a este proyecto, o tienen sus días contados. Un nuevo intento de golpe de estado les costaría carísimo y los militantes estamos ‘ojo avizor’, ya que hemos restablecido la legalidad que ellos pisotearon.

González, Zapatero, Rubalcaba, la sultana y compañía, Rivera en Ciudadanos os está esperando.