Por fin como se esperaba, la general golpista Susana Díaz dará el paso como candidata a las primarias del PSOE, y lo hará al más puro estilo franquista, como corresponde a personajes de su ‘talante’. Es decir, trasladando autocares desde toda España a Madrid, presionando todo el aparato del partido a cargos orgánicos, alcaldes, parlamentarios etcétera, para así dar sensación de una fuerza que no tienen, ya que sobre la militancia no tienen autoridad ni control. Solo les falta que ese acto ‘multitudinario’ se celebre en la plaza de Oriente.

Todo esto era de esperar, ya que les falta ética política para actuar en igualdad de condiciones con los otros dos candidatos. Pero repito, era de esperar de gente que se ha saltado todas las reglas más elementales de la democracia para dar un golpe en un partido democrático con más de cien años de historia, y eso nunca se lo vamos a perdonar.

Ahora se plantean varias incógnitas: La primera es saber si con toda esta gente que compone la gestora, el aparato y poderes mediáticos que han estado y están en este desaguisado y han utilizado métodos dudosamente democráticos, habrá garantía de que estas primarias se celebren con total limpieza e imparcialidad.

Segunda: ¿Utilizarán todo el poder que el aparato del partido tiene para que los delegados al Congreso Federal sean de su cuerda? Lo harán, para que de esta forma, aunque el elegido fuera Pedro Sánchez, utilizar la fuerza de un congreso para torpedear en lo posible esa candidatura y tener de nuevo a un Secretario General maniatado a los vaivenes de este clan golpista.

De aquí, que estos ‘mandamases’ se nieguen a que un militante un voto, porque de esa forma les será imposible mangonear como han estado haciendo hasta ahora. Ese partido sólo lo puede conseguir estando al frente un personaje como Susana Díaz y toda su corte de aduladores como son los llamados barones, y estos a su vez como reyezuelos en sus respectivos territorios.

Otro de los interrogantes es si el PSOE se va a dividir como consecuencia de estos problemas. Yo estoy convencido que no será así por varias razones.

Si ganara Susana Díaz, muchos militantes, simpatizantes y creo que muchos votantes abandonaríamos el partido por incompatibilidad total con  ellos.

Si el que gana es Pedro Sánchez, se augura un aumento de militancia (la gestora en este momento tiene paralizadas cientos -quizás miles- de altas de afiliaciones de nuevos militantes por miedo a que sean afines, y los son, a Pedro Sánchez), de bastantes votantes que han ido a la abstención y un grupo importante de jóvenes volvería a este partido. Es muy probable que votantes que han ido a Podemos volvieran también, con lo que la recuperación del PSOE sería un hecho importante, tanto para el partido como para la izquierda en general.

El PSOE nunca había tenido otra fuerza de izquierda compitiendo con él que tuviera, como tiene Podemos, cinco millones de votos y más de setenta diputados. Estoy convencido de que si Sánchez consigue la Secretaría General y el PSOE recupera el espacio que nunca debió abandonar en la izquierda de este país, la recuperación será un hecho. Pero tengo igual de claro que Podemos, mal que nos pese, seguirá siendo una fuerza muy importante a la que tener en cuenta a la hora de las alianzas.

Cuando escucho a Susana Díaz y García Page decir: “Queremos un líder que gane elecciones” (y por supuesto esa lideresa es Susana Día), yo les pregunto: ¿Por qué ella no tiene mayoría en Andalucía para gobernar en solitario y necesita de pactos? Castilla-La Mancha, Extremadura, Valencia, Asturias, Baleares… estos son presidentes gracias a Podemos. ¿Cómo se puede ser tan cínicos e hipócritas y exigir a los demás lo que ellos son incapaces de conseguir?

Por tanto, esa política de alianzas va estando clara. Pedro Sánchez lo ha dicho: por la izquierda. La golpista y su clan también lo tienen claro: por la derecha, que es lo que están haciendo, pero con una diferencia importante con Pedro Sánchez. El PSOE puede ser hegemónico en esa posible alianza.

Con Susana Díaz, siempre seremos como ahora,  los lacayos y marionetas del partido más corrupto de Europa, cómplices de felonías como la depuración de los fiscales, de la Gurtel, la Púnica y tantos y tantos casos de corrupción como día a día van saliendo de este PP. Y todo gracias a Susana Díaz y los suyos. Por tanto, los únicos culpables de esta situación son los diputados socialistas que lo han puesto y lo mantienen. Lo puedo decir más alto, pero no más claro: los únicos culpables de que gobierne el PP en España con Rajoy y su banda es el PSOE de Susana Díaz, que es quien da las órdenes.

Y por último, la irresponsabilidad de este personaje de posponer las primarias a mayo y el Congreso en junio, pensando que con el paso del tiempo nos vamos a olvidar de ella, que ha mirado únicamente sus intereses personales por encima del partido. Si Rajoy se ‘cabrea’ y convoca elecciones, coge al PSOE descabezado, sin líder y sin proyecto. Esto da razones a esta ‘lideresa’ para seguir apoyando y manteniendo a este partido. Ello es lo que este momento ha hecho saltar todo por los aires.

Los militantes debemos tenerlo claro a la hora de votar: o lacayos y cómplices de una derecha corrupta y manipuladora con Susana Díaz y su clan, o hegemónicos en la izquierda. Y si es necesario pactar con otras fuerzas de izquierda, con Pedro Sánchez está muy claro y no hay otra alternativa. Pero nunca con el PP.

Ojo avizor a toda la militancia, no solo en las primarias, sino a la hora de elegir delegados a los congresos provinciales. Es la base para después el regional y de allí al federal, hay que estar atentos y no dejarnos manipular por nuestras ejecutivas provinciales. Hay que dar la cara y decirles que esto se ha acabado, que el mangoneo no lo vamos a consentir. Después no nos lamentemos. Es la hora de movilizarse y conseguir un PSOE como lo fue siempre, socialdemócrata, atento a los problemas de la gente que peor lo esté pasando, y donde no tengan cabida ni golpistas, ni manipuladores, ni trepas.