jueves. 04.06.2026

La Segunda B es una categoría oficialmente semiprofesional, aunque en su gran mayoría de equipos se puede decir que es profesional. Cada división es un mundo y el salto con la Tercera es abismal, al igual que el paso adelante de la Segunda División. Lo realmente bonito para un pueblo como Socuéllamos, que en principio tendrá realmente difícil jugar algún día en la LFP (Primera y Segunda División), es disfrutar de clubes históricos, con pasado legendario o que en algún momento de su historia hicieron algo realmente llamativo.

Como el paso siguiente es una quimera, se podría decir que el club vive su techo futbolístico. En Segunda B compiten filiales de equipos de Primera y de algunos que juegan Champions League o Europe League; jugadores que visitan el Paquito Giménez con el pasaporte al primer equipo y al estrellato en la maleta. Así, en un primer recuento mental, podemos recordar a Oyarzabal, Carlos Fernández, Kepa Arrizabalaga, Iñaki Williams, Burgui, Dani Aquino, Eneko Capilla, Odegaard, Mariano o Samu Sáiz, entre otros.

Sin embargo, los clubes históricos que disputan esta categoría suelen ser equipos armados para volver a subir a Segunda División. Equipos con un potencial económico abismal, pero que en el terreno de juego siempre están a la misma altura que la UD Socuéllamos. Esta próxima jornada, el equipo de García Cosín visitará el Carlos Belmonte. Sin duda, el partido de la temporada. Campo de Primera y rival de fútbol profesional. La mezcla perfecta para disfrutar con el equipo del pueblo. Permite calibrar dónde ha llegado la Unión.

Sobre el papel, la superioridad es manifiesta para el conjunto albaceteño. Son líderes con paso firme. Su estadio es prácticamente inexpugnable y el conjuntos socuellamino, precisamente, no es el mejor equipo visitante. El Albacete ha jugado 9 partidos en su estadio, de los cuales ha ganado 7 y empatado 2. Ha anotado 18 goles y sólo han recibido uno.

Sin embargo, esto es fútbol y todo puede ocurrir. Los propios datos reflejan que al Albacete le cuesta algo más abrir pronto el marcador. Sólo en 4 partidos de los 9 disputados han sido capaces de ir con ventaja al descanso. Es decir, los equipos resisten bien los primeros 45 minutos, pero luego acusan el desgaste y la fatiga.

El esfuerzo solidario de todo el equipo y aguantar al máximo es clave. Es cierto que no han recibido gol en ninguna primera parte de sus partidos en el Belmonte, pero la Unión debe llevar su partido a los minutos finales, desesperando al rival. Tienen que sentir la necesidad de que no logran rematar la faena. Es necesario no irse del partido y aprovechar las pocas opciones que conceda el equipo de Aira.

Motivación

No solo grupal, hay jugadores que seguro están potencialmente motivados. El más claro ejemplo es Kike Domínguez. Sin duda, el mejor jugador ofensivo del equipo. Uno de los tres futbolistas que todavía permanecen de los que lograron la gesta del ascenso. Un futbolista extremeño criado en la cantera del Albacete y que debe querer demostrar todo su talento en ese escenario.

Es un partido especial, la conexión entre ambos equipos forjada con jugadores es obvia. No solo Kike Domínguez o Zurdo, el propio Ramón es de Tobarra y jugó en la cantera. Y qué decir de un ex futbolista de ambos conjuntos: Calle. Ídolo absoluto para la parroquia del Belmonte y máximo goleador histórico de la UD Socuéllamos en Segunda B. Dos equipos conectados que jugarán un partido de ensueño para la fiel afición azulona. Un partido muy esperado por todos, un partido para disfrutar de una buena tarde de fútbol que siempre recordaremos.

Las claves de la visita de la Unión al Carlos Belmonte