Las siete cofradías de Socuéllamos, Nuestro Padre Jesús del Calvario, Ecce Homo y Nuestra Señora de los Dolores, los Crucíferos de la Caridad, la Preciosísima Sangre de Cristo, Nuestra Señora de la Piedad, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad, salieron este Viernes Santo en procesión por las calles de Socuéllamos.

En esta noche tan especial salieron hasta trece pasos. El primero de ellos fue la Oración en el Huerto, de Nuestro Padre Jesús del Calvario, al que le siguió Jesús del Calvario, de la misma cofradía. La Oración fue sacada del templo de rodillas con un gran esfuerzo de los costaleros que fue premiado con los aplausos del público. También los anderos del Calvario recibieron numerosos aplausos cuando elevaron la imagen "a los cielos".
Tras los pasos del Calvario salió Nuestro Padre Jesús Nazareno, con su túnica azul bordada en oro, sus manos atadas y su corona de espinas. Después del Nazareno salió la Esperanza con su largo manto verde en un trono bajo palio, muy adornado de flores blancas.

A continuación fue el turno del Ecce Homo, paso de cinco tallas policromadas que representa la presentación de Jesús al pueblo por parte de Poncio Pilatos. Fue el turno después de Nuestra Señora de los Dolores, una reproducción de Salcillo que cuenta con una gran devoción en Socuéllamos. Aún saldría otra imagen de la cofradía, el Longinos Ecuestre y Jesús Crucificado, que recrea el momento en el que el soldado romano asesta la lanzada a Jesús en su costado, aunque lo haría tras 'el Amarrao' y 'el Cireneo'.

Fue el turno entonces de la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo, que sacó en primer lugar la imagen de Jesús ‘amarrao’ a la columna con el verdugo azotándole. Posteriormente, salía Jesús Nazareno camino del Calvario, una imagen a la que se añadió la figura de Simón de Cirene, ‘el Cirineo’, que le ayuda a portar la Cruz.
Nuestra Señora de la Piedad aportó también su paso, fabricado en talla de madera por el escultor socuellamino Santiago Lara Molina, que esculpió una réplica de La Piedad de Miguel Ángel.

De nuevo fue el turno para la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo, que sacó su paso del Crucificado y María Santísima, para cerrar a continuación la procesión con el Sepulcro con Jesús Yacente y el paso de palio con las imágenes de María Santísima, San Juan y María Magdalena.

De las inmediaciones de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción salieron también los Crucíferos de la Caridad.

