Se acabó una era. La era Cosín. Se acabó la época de la persona más influyente e importante de la Historia del club. Y eso es indiscutible. Los números le avalan. El técnico alcazareño cogió al equipo tras sufrir un cruel descenso a Regional Preferente y lo subió a Tercera, para posteriormente, ascenderlo a Segunda B. Se va el tío que puso en el mapa del fútbol nacional a la Unión Deportiva Socuéllamos. Este club, que casi roza el centenario, cambió y se hizo ganador gracias a él. Y eso nunca cambiará. Nada hará olvidar esos play-off de Tercera. Nada hará olvidar esa doble participación en Copa del Rey. Y nada hará olvidar ese histórico play-off a Segunda División A.

Casi cinco temporadas en las que disputó 178 partidos de liga regular. Ganando un total de 98 (55,05%) y perdiendo únicamente 47 (26.4%). Sus equipos anotaron un total de 286 goles (1,60 por partido) en ese periodo y encajó 177 (0,99 goles por partido).

Entiendo la razón del club, el equipo está en descenso directo y la cosa está bastante mal. Entiendo que los que mandan en el club buscan un revulsivo y agotan todas las posibilidades de cara a mantener la categoría. Pero, entendiendo eso, se me hace imposible compartir la decisión. Creo que la persona más influyente e importante de la historia del club se había merecido tener la oportunidad de fracasar con el equipo que él llevó al cielo.

El romanticismo es una quimera en un mundo donde gana lo material y eso es comprensible. Pero eso no me quitará la idea de que había que morir con los nuestros. Y Ángel García Cosín es uno de los nuestros. Obviamente quiero que el sustituto tenga la mayor de las suertes y consiga la tan ansiada permanencia, pero eso no me borrará la pequeña decepción que supone no ver acabar la temporada con Cosín en el banquillo.

Estoy seguro que el futuro le tiene algo muy bueno preparado a García Cosín. Honestamente, me será complicado no simpatizar un poquito con el equipo que le ofrezca la posibilidad de seguir ejerciendo la actividad que tanto le apasiona. Es muy difícil dejar huella en un sitio cuando no eres de ahí, pero este entrenador lo hizo y eso quedará siempre en el recuerdo.

Por ello, y ahora que está en primera línea de actualidad lo de renombrar calles, si no encuentran el nombre para alguna de ellas y no se les ocurre nada mejor, este tipo merece tal reconocimiento por parte de la localidad. Sería la mejor forma de devolver todo lo que hizo por nuestro pueblo. Un detalle que permitiría congelar en el tiempo todo lo que nos dio y revivirlo en cualquier momento. Porque en España nos conocen gracias él, nunca permitamos que esto se nos olvide. Y me parecería el mejor de los homenajes.

Estoy seguro que en un futuro el club estará a la altura y le rendirá un emotivo y justo tributo. Porque es importante saber quiénes somos para saber dónde vamos.

Gracias, Ángel.