MANIFESTACIÓN 6 DE ABRIL

Las comunidades de regantes del Alto Guadiana suscriben las reivindicaciones de Asaja en materia de agua

Las comunidades muestran su preocupación ante el "complejo y duro" futuro para el sector agrario en la zona en materia hidráulica.

Representantes de las comunidades de regantes el año pasado en una conferencia. / Foto: SD.
Representantes de las comunidades de regantes el año pasado en una conferencia. / Foto: SD.

Las comunidades de regantes del Alto Guadiana han mostrado su preocupación ante el “complejo y duro futuro” para el sector agrario en esta zona en materia de agua.

En nota de prensa, las comunidades lamentan las restricciones de dotaciones contempladas en el Plan Hidrológico de la demarcación del Guadiana y temen por nuevas limitaciones para los regadíos que “supondrían la ruina para los agricultores”. Por ello, se muestran “decepcionados” con las administraciones.

Ante esta situación, las comunidades de regantes han suscrito las demandas de Asaja contempladas en la tabla reivindicativa elaborada de cara a la manifestación del próximo 6 de abril.

De este modo, exigen un plan de regadío “que garantice el futuro y la riqueza de la región” y que pasaría por 1.500 hectómetros cúbicos para 500.000 hectáreas de leñosos a 20 años.

También solicitan una gestión pública y transparente de los recursos hídricos, cuyos beneficios reviertan en inversiones hidráulicas y que sirvan para crear infraestructuras que distribuyan el agua de donde excede a donde escasea, “al igual que se invierte en carreteras o telecomunicaciones y en acumular agua de invierno para verano”.

Entre las reivindicaciones también contemplan la regularización de los pozos pendientes y el apoyo firme a los proyectos de regadío de la región aprobados en Consejos de Ministros y en los planes hidrológicos de cuencas correspondientes a Castilla-La Mancha. Igualmente, demandan la utilización eficiente de todos los fondos que están comprometidos en infraestructuras de riego.

“No podemos tolerar que se pierdan más fondos mientras que los agricultores y ganaderos ven pasar el agua delante de ellos, teniendo solo limitaciones y prohibiciones, mientras que a pocos kilómetros de sus explotaciones ven cómo se implantan miles de hectáreas de regadío con dotaciones enormes”, finalizan las comunidades de regantes.